En Antequera es conocida la leyenda de Tello y Tagzona, dos jóvenes de distintas religiones que con una sola mirada se enamoraron y que para salvar su amor, tomados de las manos, saltaron al vacío desde el mismo peñón que hoy lleva su nombre en honor a esta historia.
Lo que muy pocos saben es que, más allá de ser una mujer de mirada fascinante, Tagzona era
una extraordinaria cocinera.
Preocupada por su amor y deseosa de que sus sentimientos fueran correspondidos, cada noche conseguía hacer llegar a la prisión de Tello los platos que con tanto esmero preparaba a lo largo del día.
Ahora, en La Peña hemos recuperado estas recetas capaces de enamorar a todo el que las prueba.